Es complicado esto de los candidatos independientes. Al mismo tiempo que es buena la idea de un político no comprometido con lealtades ni burocracias partidarias, es medio complicado votar por alguien que uno no sabe en qué cree.
Claro que los independientes dicen creer en un Chile con menos delicuencia, más empleo y valores familiares, más conciencia ecológica y más estabilidad económica. Pero eso es lo que quiere desde el mas derechista hasta el más comunista. Cómo pretende hacerlo es la pregunta clave. Para eso, el candidato tiene que mojarse un poco el potito y decir si cree en una economía de mercado totalmente abierta o más bien cerrada; si prefiere subir los impuestos para darle más servicios a la población o si cree que mantenerlos al mínimo y dejar que el mercado se regule solo es lo mejor.
¿Pero para qué entrar en esos detalles que tanto conflicto causan si el candidato puede simplemente decir que cree en un Chile donde todos podamos pasear de la mano bajo un arco-iris de amor cantando Cumbayá? Y es que los carteles para estas elecciones municipales muchas veces no revelan de qué partido es el candidato, lo que da idea de que son todos independientes. Después de todo, ser independiente (o aparentar serlo) y estar al margen de las mezquinas disputas partidarias es "lo que la lleva" este verano.
El caso más descarado que he visto hasta la fecha de esta práctica es el candidato a concejal por Las Condes, Mikel Uriarte. Don Mikel, en sus carteles distribuidos por toda la comuna, dice que "Las Condes necesita un concejal independiente". Un poco más abajo, al lado derecho del cartel hay un pequeño símbolo de la UDI.
Entonces, me salta inmeditamente una duda: ¿de quién es independiente el señor Uriarte? ¿Del rey de España? ¿O es indepediente de la Unión Demócrata?
Como sea, el caso de Mikel Uriarte es sólo uno entre muchos. Pasé hoy por el Apumanque, lugar atestado de carteles de concejales en cada rincón y no podía diferenciar quién era qué partido y quien era realmente independiente.
Al final, si viviera en Las Condes, votaría por Cecilia Serrano (candidata a concejal por la DC). No es que me guste ella ni su partido, pero al fin del día es una señora simpática que salía en la tele... y es que en nuestra democracia actual quien gana no es que tiene las mejores propuestas. Gana la cara más confiable, simpática y bonita. ¡Viva Chile mierda!
Es lamentable lo que vemos hoy en día en la política, en aquellos, "nuestros representantes", en que se supone debemos confiar con nuestro voto.
Nos prometen el cielo, nos hablan de cambios... todos, sin importar el partido, porque tal como lo señalas, apuntan al mismo discurso.
Ninguno cuestiona temas de fondo, ninguno apunta a una campaña limpia, en base a propuestas concretas, lo de ellos es empapelar, resfregarte en la cara su nombre para que nunca lo olvides, pero ¿el fondo? ¿qué tan real es la propuesta? ¿qué tan tontos creen los candidatos que son sus votantes? Concejales que prometen consultorios, colegios, más pacos...eso no es así, se dan atribuciones falsas, hacen promesas que no se podrán cumplir, pero la gente les cree, confía en base a la estupidez y ahí va uno más electo que se llena el bolsillo y nosotros chupándonos el dedo.
Todo lo del proceso indigna. Sólo los conocemos un par de semanas antes de las elecciones... le sonríen a la cámara, ponen cara de "soy uno de uds"... es una vergüenza, el mismo circo en cada elección, puros hambrientos de poder que a como de lugar se enfrascan en un sistema viciado.
Son muy pocos los que en sus pancartas muestran el logo de su partido, hasta el momento he visto a los del PRI y RN con "identificación", pero el resto se mete en una nebulosa sin etiqueta, porque ellos mismos saben que los partidos están despretigiados.
Es una lástima lo que pasa, no hay un real apertura, no se ve un real interés, y quizas los que más quieren mover el sistema, modificarlo desde sus bases, no cuentan con los recursos, los auspicios, ni la, gente para que luche con los monstruos mediatizados que son sus competidores.
Yo voto, me inscribí hace años creyendo en el poder del cuidadano en cambiar el sistema, pero que lamentable he visto la realidad. Por eso, para estas elecciones haré un lindo walt disney en mi papeleta.
Un abrazo berno, lo felicito por sus observaciones.